
Tengo los ojos cansados de tanto recordarte, no sufras por aquel momento, no vi marcharte.
Tiemblan ante nuestros dedos las luces que dejaste, lo poco que miraste, el miedo que quitaste, al dormir junto a mi.
Contigo me llevas, hasta lo que yo pueda recordar, contigo permanezco a la espera de un final distinto.
Reconozco que no fuí capaz de escucharme, ante tantos problemas nunca he podido ordenarme, tu mejor que yo lo sabes.
Soy un desastre pero templanza me aportaste.
Desvarío siempre es algo inevitable, ya casi no reconozco tu relieve, se que no me abandonaste
Pero yo no se tratar con nadie más después de ti no puedo continuar, dejaste de enseñarme lo más importante. No quiero entenderlos por eso me alejo cada día más.
Es difícil de explicar fuí creado para otra utilidad, pero me dejas de hablar. Lo único en lo que confiaba se me escapa entre las manos, para mi eres arena en un reloj que no puedo girar, necesito más palabras para poder descifrar, el viejo camino que te traerá de vuelta. Contesta , no encuentro respuesta, en un camino vacío donde todo huele a hiedra.




No hay comentarios:
Publicar un comentario