
Jadeo, gruño, muerdo y cae mi aliento cálido en tu cuello.
Huelo, lamo, araño y repaso tu pecho con mis labios.
Escucho, miro y las cosas están en blanco y negro.
Ladro, ladro fuerte para que se me escuche.
Muerdo en tu yugular para asfixiarte.
Giro la cabeza rápido como un lobo que come vigilante del resto y muestro los dientes con ojos muy abiertos.
Respiro con fuerza porque el frío me tapona los pulmones, hay hielo a mi alrededor y la sangre se mantiene en estado líquido por poco tiempo.
Corro, aúllo y al parecer la luna me es placentera.
No tengo tiempo que perder polar es mi mente al igual que mis ojos, mis patas sufren de almoadillas desgastadas, mi grueso pelaje evita que el viento me arrase, pero él enviste con fuerza y grita otro nombre que me resulta familiar.
Por un momento me detube pero la corriente me impide el silencio, tan solo quiere que abance, así lo dictó el viento.
Nieve, oscuridad y frío sin duda ahora son mis aliados no pude seguir a mi manada pero creo que obtuve su esencia.
Inconfundible obsesivo olor ya no puedo dejar de pensarlo de nuebo me atrae la sangre es algo instintivo, no pienso evitarlo de momento no olvidaré su rastro.
Encontre unas huellas que delataron su posición, acerté el camino pero su situación ...
Puede que llegara demasiado tarde ante la extenuación, no contaba con esto asi que de nuebo, de-sa-pa-re-ció...
Como niebla ante mis ojos, aliento frío, desapareció.




Las cosas no desaparecen solo cambian de estado, forma o esencia. Tal vez no buscaste bien.
ResponderEliminarEstá muy chulo, como era de esperar.