
1:35 de la noche creo recordar que estoy metido en la cama desde las 10:30 – 11:00 pero no consigo dormir, cada vez que cierro los ojos mi mente se inunda de imagenes que me atormentan.
Tengo mucho trabajo acumulado y la locura creo que empieza a volver a mi cabeza, no se como sobrellevar esto.
Puede que mis ojos vean lo que otros no gozan pero yo daría mucho por no tener que verlas.
No es un don es una maldición solo pido equilibrio en mi cuerpo.
Estoy agotado pero no puedo apaciguar mi sueño, porque la ira se adueña de mis manos y las ganas de degollar se atragantan en mi cuello.
Insomnio...
No me gusta mi manera de ser, he intentado cambiar pero realmente es imposible. No, las personas no pueden cambiar pero algunas se sienten tocadas por una mano divina que les hace parecer distintas, aunque es evidente están igual de cuerdos que yo.
Los minutos pasan y como yo ya se como va esto bueno, pense que escribir pondría fin a una noche en vela aunque temo que esto va para largo aun así ya noto mejora, el latido de mi organo vital se está debilitando lo que significa que me estoy calmando.
No es posible sigo pensando que los demas no son como yo, se lo notaría en la cara, en sus ojos, en sus manos, sus gestos...
Bueno esto es absurdo aunque hay algo que no lo sea? Lo mismo da al volver a cerrar los ojos se me volverá a inchar la cabeza.
2:03...
Como dijo Jacinto Benavente:
En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.
Pués eso señores buenas noches, para algunos...




Al contrario que tu ortografía, tus textos siguen sorprendiendome a dia de hoy.
ResponderEliminarParece que en temas de amor, las fatalidades se extienden como la peste. ¿Tu que opinas Jhon?
ResponderEliminarOpino que todo en la vida tiene un principio y un fin. Pd: ¿te conozco de algo?
ResponderEliminarTanto como tu como Carlos solamente me habeís visto una vez. Me hubiera gustado que el encuentro hubiese sido de otra forma y estando yo mismo igual, puesto que mi condición física estaba algo mermada. Y la verdad es que estoy bastante de acuerdo contigo, cada uno tiene sus historias con mejor o peor final. Pero a fin de cuentas todo acaba terminando.
ResponderEliminarP.D: Antonio.
Pero también puede que, en algunos casos, el fin sea la propia muerte.
ResponderEliminarPD: Se que no me han preguntado, pero tngo algo de tiempo libre y me gusta el tema.
La muerte nunca deberia de ser el fin de nada salvo de la vida como proceso natural de la misma. Lo demás... Pues bueno, siempre se puede debatir.
ResponderEliminarCierto, siempre quedan los recuerdos de ello (centrandonos en temas amorosos) pero ¿Qué son los recuerdos si no nada más que la evidencia de lo que hemos vivido? Literalmente vivido y no viviendo. Por eso me atrevo ha decir que la muerte puede ser, perfectamente, el final de una historia.
ResponderEliminarLa historia por supuesto no tiene porque morir pero tampoco puede volver a ser vivida.
Para mí los recuerdos buenos son bienes bastante preciados que intento en la medida de lo posible que no mueran. Básicamente me quedo con los más intensos e intento que el rencor no se encargue de hacerme guardar los malos. Las personas somos únicas y como tal nunca volverás a tener el mismo recuerdo dos veces. Pero ¿acaso no te invade una gran sensación de bienestar cuando revives mentalmente los buenos? porque por suerte o por desgracia, van a ser momentos únicos.
ResponderEliminarSi hablamos de la muerte literalmente, sí, puede dar final a muchas cosas. Si hablamos de ella como el fin de un capítulo, entonces si puede ser el final de una historia.