
La tierra respondió a mi muerte y me prestó su flujo de energía.
Tiritaron aquélla noche sus ojos , pués no serían en vano tantos esfuerzos.
El latir del único despertar que llegó a ser reconocido, pués los ríos ensancharon su caudal.
Los bastos montes no fueron menos generosos con su aportación al decidir aposentar sus duras raíces en incontables llanuras.
Mares desiertos , bosques de arena y volcanes de lodo fueron redestinados, así una nueva etapa dirigida por un general entablaba relación con los cielos para traernos una carta encuñada por el polvo.




joder, escribes demasiado bien =.=
ResponderEliminarjajaja :P
me encantó
"La tierra respondió a mi muerte..."
ResponderEliminarMe encanta esa frase, me encanta.